La Dirección de Recursos Naturales de la provincia determinó la continuidad de la veda total en las aguas del río Paraná. Esta restricción, que rige sin fecha de finalización desde el domingo 13 de septiembre, tiene como propósito principal resguardar una aglomeración excepcional de peces.
Alcance y zonas restringidas
La medida oficial impide cualquier tipo de captura —ya sea con fines deportivos, comerciales o de supervivencia— en el tramo fluvial que va desde el kilómetro 1140 (a la altura de Puerto Empedrado) hasta el kilómetro 1208 (Punta San Sebastián, en la ciudad de Corrientes).
- Vigencia: La prohibición se mantendrá inamovible hasta que las autoridades emitan una nueva resolución que la suspenda.
- Áreas habilitadas: En las zonas del río Paraná que queden por fuera del tramo delimitado, la actividad pesquera continuará desarrollándose con normalidad, siempre respetando los reglamentos vigentes para cada modalidad.
Controles dinámicos y multas severas
Para garantizar la protección del ecosistema, el Departamento de Fiscalización y Ecología Aplicada llevará adelante un monitoreo constante del comportamiento del río. El documento oficial destaca la aplicación de una veda móvil: esto significa que, si el enorme banco de peces se desplaza fuera del área actualmente protegida, los límites de la prohibición se moverán a la par de los cardúmenes para seguir cuidándolos.
Quienes sean sorprendidos violando la normativa enfrentarán duras sanciones:
- Sanción económica: Deberán abonar una multa equivalente al precio de 500 litros de nafta súper.
- Inhabilitación: Como castigo adicional, quedarán suspendidos por un mínimo de seis meses para realizar cualquier tipo de actividad vinculada a los recursos naturales dentro de la provincia.